miércoles, enero 13, 2010

Entrañas de un rezo perdido


La pluma adversa escribe su tiempo

como el cádiz que se entrega vacío a la sombra del fraile

que acuesta su regazo y dibuja su propia desnudez maldita

acribillada de recuerdos

Una en la cual no hay adverbios, ni se pronuncian las horas


Los reflejos allí se encapsulan a si mismos

tratando de compaginar compases y grises magnóleos

pintados de atardecer olvidados


Con tal de que cada uno busca su plaza, su bosque y su flauta

Cada quien construye lo que es conveniente a su mirar

y a su tiempo


Entre higueras marchitas llora la estación

como pincelada madura que noa treve a herir

y cada quien escucha el llanto de aquel manzano

virtiendo su misa muda

sin más que un loco solitario


Seguramente ya no hay más palabras

y esto es un sólo rezo perdido...

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