
Despejaré mi mente unos momentos del estudio...
Si empezara a relatar el paso de una mariposa encinta, recordaría que tabién llevo encinta un propio sueño , como una hija amada, como un hijo amado.
Si buscara a su madre, cuántos equinoccios entre la Luna y mis pasos transcurrirían. Pareciera un mar de tridentes en donde Poseidón ha interpuesto debajo de las tundras con un espejo que me muestra un bosque hermoso de racimos y verde.
Llegar allá, llegar al excelsior...mis ojos ya no verían realidad por más real que fuera.
Lo que busco a veces creo que escapa a mi propia vida. O quizás es tan simple como una efímera palabra. Cuando era pequeño lo pude ver muy cerca, y se fue efímeramente. El paso de aquella película hermosa fue único, majestuoso, mágico. Nunca volví a ver aquella cinta. Sus brazos y sus gestos tomaron otra forma y otro curso del tiempo a través de este río. Y quizás nunca hubiera sabido de el.
Y ahora, ahora por una sola pincelada lo recordé. Y por otro latido me preguntó cuál es la real escena de baile que debería ver?
Es un recuerdo de la niñez tal vez, pero saberlo hace tan pocos años , duele.
Ahora en el hoy trato de bosquejar otro aparejo de acuarelas violetas que puedan ayudarme.
Y encinto cuido a esta pequeña hija que desearía con todo su corazón que yo abrazara a su madre.
Le estoy agarrando cariño de nuevo a este blog. saludos^^
1 comentario:
El Principito me encanta
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